KOF XIVEs difícil olvidar el impacto que un juego como The King of Fighters puede ocasionar en el fan del género de la lucha la primera vez que lo ve. En mi caso, tuve la suerte de presenciar esta saga desde su primerísimo capítulo, The King of Fighters ’94, asombrándome como solo antes había hecho el mismísimo Street Fighter II. A pesar de profesarle amor a la obra magna de Capcom, el que esto suscribe quedó atrapado en las redes de SNK justo en el momento en el que Fatal Fury 2 mostró contundentemente algunos de los ases que escondía debajo de la manga la todopoderosa Neo Geo. A partir de ahí, todo fue un espectáculo: Fatal Fury Special, Art of Fighting, World Heroes 2… y The King of Fighters ’94.

Los siguientes años fueron gloriosos para los fans de las tollinas virtuales. Y ya no solo era cosa de los salones recreativos o de los afortunados poseedores de una Neo Geo, sino que también los usuarios de Saturn y PlayStation podían contar con las franquicias de SNK en sus circuitos. Fue The King of Fighters ’95 el primero en llegar a estos sistemas, aprovechando lo accesible y la popularidad de estas máquinas para, por fin, llegar más allá de lo que permitía a nivel doméstico la más que elitista consola de la compañía de Osaka. Así fue en mi caso particular, adquiriendo vía importación un KOF’95 para PlayStation muy capaz de hacer que mi habitación se llenara de amiguetes ávidos de combatir en el más espectacular de los torneos de artes marciales.

KOF XIV

Y así hasta hoy, con una SNK que ha dado muchísimas vueltas para llegar justo a la circunstancia que nos ocupa. Fijaos cómo es la cosa: desde 1994 hasta 2010 (y con la única salvedad de un 2007 en blanco), The King of Fighters no ha faltado ningún año a la actualidad videojueguil, apareciendo en este tránsito de tiempo una veintena de títulos. En 2010 salió The King of Fighters XIII y, desde entonces, poco más supimos de la saga. De hecho, el destino de la propia SNK (SNK Playmore desde 2003) estaba ─otra vez─ en la cuerda floja cuando, de sopetón, entró un gran holding chino con el talonario en la mano, haciéndose con un porcentaje mayoritario de la compañía. Y al poco, en la conferencia de prensa de Sony Computer Entertainment en el Tokyo Game Show del pasado 2015, The King of Fighters XIV se anuncia a bombo y platillo como juego exclusivo para PlayStation 4, confirmándose la existencia de una nueva y reformada SNK que parecía ir a por todas con este proyecto.

Nos topamos pues con un KOF XIV que hace acto de aparición en lo que aparentemente es un terreno árido para el género del one vs one. Y digo aparentemente porque, dado los prejuicios existentes hacia el catálogo de las consolas de la presente generación, da la sensación de que existe poca competencia. Pero ojo, que nada más lejos de la realidad: ahí está un más que notable Street Fighter V (aún con sus consistentes polémicas y todo), el espectacular Mortal Kombat X (y su versión XL), el tremendo Guilty Gear Xrd (también disponible en PS3 y PC) e incluso, a la espera de su secuela, el todavía competente Injustice: God Among Us. Y lo que está por llegar. ¿Tendrá su sitio un nuevo y arriesgado The King of Fighters entre tanto contendiente de nivel?

KOF XIV

Lo cierto y verdad es que The King of Fighters XIV comenzó echando para atrás al fan de toda la vida por su apartado visual. Cabe decir que no es la primera vez que KOF traslada su acción bidimensional a la de los entornos 3D, tal y como se pudo ver en los dos King of Fighters: Impact que salieron en PlayStation 2 (títulos que, dicho sea de paso, cumplieron con nota), pero había algo en el estilo que en los primeros compases no terminaba de cuajar entre el fandom. La cosa es que se le ha imprimido a The King of Fighters XIX un aspecto que, en lo concerniente a los personajes, recuerda sobremanera a los diseños de los manhuas (cómics chinos), dejando a las claras el andamiaje de esta remozada SNK. No dejan de evocar a los míticos personajes dibujados por Shinkiro, el clásico ilustrador de la saga, a pesar de que el nombre detrás de los diseños de esta entrega es Eisuke Ogura, otro veterano de la vieja SNK. Al final, y perdonando la rígida expresividad de los protagonistas, el colorista aspecto gráfico de este KOF XIV es bastante atractivo y festivo.

Pero vayamos al grano. Y es que The King of Fighters XIV es, en lo que a su gameplay respecta, clásico hasta la médula. Ágil, frenético, accesible y a la vez terriblemente profundo. Es, en esencia, un KOF puro y duro, que huye de accesorios (nada de strikers ni combinaciones entre los componentes de un equipo) y se centra en un one vs one que es oro puro. Hacemos nuestro equipo de tres luchadores y, ya en la arena, veremos esa maravillosa combinación de estrategia ─analizando los fallos del rival y actuando en consecuencia─ y juego ofensivo ─con el ojo puesto en el medidor de guardia que merca con los bloqueos─. El ritmo es tal que da gusto ver un combate de KOF XIV, sobre todo si se contempla a dos buenos jugadores (de hecho resulta más “bonito” en este sentido que Street Fighter V), pero más satisfacción aún da el ponerse a los manos de este juego tan dinámico, equilibrado y, claro está, divertido.

KOF XIV

Un roster de 50 personajes completan una experiencia que, con los números en la mano, se antoja prácticamente infinita para el fan del género. Es aquí donde The King of Fighters XIV aplasta de forma demoledora e inmisericorde lo ofrecido por el último Street Fighter, donde la menuda plantilla de luchadores estaba ─y sigue estando─ subyugada sobre todo al desembolso económico que haga el usuario. Por el contrario, SNK coloca muchísimos personajes perfectamente diferenciados, trabajados hasta la médula y, lo que es mejor, equilibrados para que la experiencia sea la adecuada. Claro está que nos toparemos con tipos especialmente desmedidos y agresivos, pero nunca se llega al punto de descompensar una balanza que ha sido francamente bien planteada en pos de la jugabilidad.

Tampoco faltan modos de juego, de manera que el usuario no podrá echar nada en falta en este sentido. Además de opciones para entrenar o combatir de manera individual contra la máquina, para un solo jugador tenemos el modo Historia (que viene a ser el clásico modo arcade de toda la vida), Pruebas (ideal para dominar el arte del combo), Contrarreloj (diez combates cronómetro en ristre) y Supervivencia (el nombre lo dice todo). Mientras, el multijugador se hace fuerte presentando unas partidas online con múltiples modalidades: uno contra uno, por equipos, controlando un solo luchador de un equipo… Y, claro está, las galletas “en familia”, como no podría ser de otra manera, con un modo local que se aferra a la experiencia de aquellos tiempos en los que el niño que tenía una Neo Geo era el rey del barrio.

KOF XIV

En definitiva, me es imposible no recomendar este The King of Fighters XIV. Después de abrirse con una intro verdaderamente genial (con una canción brutal), SNK plasma en PlayStation 4 un auténtico juegazo más que capaz de atrapar sin remisión al aficionado al género de la lucha. Vertiginoso, feroz y adictivo hasta decir basta, KOF XIV es, por radical que pueda sonar, el juego de lucha de este año. Que su particular lustre no os engañe; aquí hay vicio para meses y meses. Yo desde luego he revivido aquellas emociones de las que os hablaba más arriba en relación a esta maravillosa saga. Fight!

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