Battlefield 1Llevamos un buen tiempo en el que el último tramo del año da pie a toda una guerra en el sector del videojuego. Una particular batalla con dos contendientes que parecen caminar de forma paralela, prácticamente sin hacer prisioneros y, por supuesto, sin tregua que valga. Una refriega patrocinada por Electronic Arts y Activision, con armas tan letales como una serie de campañas a cuál más espectacular, opciones multijugador sin parangón y llamativos extras con sus propios baluartes lúdicos. Los contendientes son bien conocidos, y responden a nombres bien mayúsculos: Battlefield y Call of Duty.

Ya en su momento, la maquinaria de guerra originada por Infinity Ward logró relegar al olvido la saga con la que comenzó en gran medida todo esto de las guerras en primera persona: Medal of Honor (digo esto obviando la pixelada fantasía bélica de Wolfenstein 3D, claro está). Es interesante que también estaba Electronic Arts en el meollo, refrendando con espectaculares ejemplares lo que en un principio era un ambicioso capricho de Steven Spielberg y su Dreamworks para la veterana PsOne. También es curioso el paso de la serie Battlefield a las masas, más aún si tenemos en cuenta que en sus inicios, Digital Illusions (en la actualidad DICE) había plasmado con el primer juego de la franquicia ─Battlefield 1942─ un shooter para PC y compatibles centrado en exclusiva en el multijugador.

Battlefield 1

Mucho ha llovido desde aquel 2002 en el que se estrenara Battlefield. Desde entonces, y todavía sin competir a cara de perro con Call of Duty, aparecieron entregas como Battlefield: Vietnam (2004), Battlefield 2 (2005), Battlefield 2142 (2006) o Battlefield: Bad Company (2008). Quizás con la segunda parte de este último juego comenzaron a surgir las chispas entre los juegos de DICE ─siempre apadrinados por Electronic Arts─ y las ruidosas escaramuzas de Activision, que por aquel 2010 contaba con la siempre competente Treyarch para firmar un estupendísimo Call of Duty: Black Ops. Visto queda que, un año más tarde, Battlefield 3 tendría un cara a cara con Call of Duty: Modern Warfare 3 en el que de manera indiscutible saldría vencedor, añadiendo leña a un fuego que ha ido avivándose prácticamente cada doce meses.

Sin olvidarnos de un Battlefield 1943 (2009) que me dio muchísimas horas de malsano vicio en Xbox 360 ─también apareció en PlayStation 3─, Battlefield 4 y Battlefield Hardline (este último obra de Visceral Games) terminaron de asentar una saga capaz de extender sus tentáculos hacia un nombre tan mítico como el de Battlefront, donde la serie de Star Wars desarrollada antaño por Pandemic Studios se adapta a los nuevos tiempos de la mano de DICE. Y es ahora cuando llega este Battlefield 1 que, a pesar de la explosión audiovisual que dispone en nuestros ordenadores y consolas, se aferra de manera tremendamente fresca ─y agradecida, todo hay que decirlo─ a los más clásicos conceptos del subgénero de los juegos de acción bélica en primera persona. Volver a una batalla clásica como es la de la Primera Guerra Mundial es todo un detalle que, reconozcámoslo, muchos de nosotros necesitábamos después de tanto soldado hipertrofiado en tecnología.

Battlefield 1

Para la ocasión, Electronic Arts y DICE plasman en pantalla una campaña grandiosa. Quizás no “grandiosa” en todos los términos deseables, ya que flaquea en determinados aspectos como es el de la duración o los excesivos scripts al servicio de la trama (marca de la casa), pero sí que por fin se crea una trama que, sirviéndose de un marco de circunstancia tan dramático como es una guerra auténtica, trasmite mucho sentimiento. Sé que suena extraño, pero la narrativa utilizada no le va a la zaga a la de otros lanzamientos (piense en cualquier “walking simulator” laureado de forma extralimitada) que se han hecho famosos precisamente por este factor.

Y es que, a pesar de la mecánica, que no es otra que la de matar al enemigo, se hace especial énfasis en el factor humano, en la sufridora naturaleza de aquel que está en medio de un conflicto donde no se es más que una pieza de ajedrez lamentablemente prescindible. Este oscuro empaque, contado a través de seis historias independientes, transforma radicalmente una campaña que se mantiene muy lejos de las frívolas y exageradas heroicidades de antaño.

Battlefield 1

Aún con todo, Battlefield es Battlefield, y el multijugador continúa siendo el verdadero pilar del título. Y como no podría ser de otra manera, la experiencia es inigualable, con hasta 64 jugadores partiéndose los morros en unos escenarios tan inmensos como abiertos. Todo ello con el especial aderezo de la Primera Guerra Mundial, incidiendo en un factor estrategia imprescindible de querer sobrevivir a base de mosquetones, tanques arcaicos y demás parafernalia de la época. Y por modos que no sea, destacando por encima de todo un “modo operaciones” en el que Battlefield 1 desata todo su potencial, enseñando a propios y extraño lo que es la verdadera guerra en el terreno online.

En cualquier caso, menuda es la oferta que tenemos en estos días en lo que a juegos de acción en primera persona se refiere. Al más que excelente Call of Duty: Infinite Warfare se le une un Titanfall 2 que en absoluto debe pasar desapercibido. Y aún así, con tamaños competidores, es imposible no recomendar lo último de DICE, un Battlefield 1 que se muestra a partes iguales conservador y revolucionario, y que con ello (más un empaque repleto de virtudes) se transforma en un lanzamiento absolutamente imprescindible a poco que seas fan del género. Si quieres saber algo más de este juegazo te invitamos a que escuches lo que decimos de él en el Metodologic Podcast, pero desde aquí te animo a la voz de ya para que te alistes a la propuesta de EA.

Battlefield 1

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