Una de las muchas formas de reconocer que un videojuego ha tenido un gran éxito es cuando, posteriormente, contemplamos como otros imitan varias de sus estructuras jugables, aunque manteniendo su personalidad. Minecraft es un claro ejemplo de ello: dada su enorme popularidad y jugabilidad particular, empezaron a surgir otros títulos que imitaban su estructura: Terraria, LEGO Worlds, Dragon Quest Builders… Portal Knights se une a este selecto grupo de juegos, pero ¿cumple con los requisitos que se le piden a un juego de esta clase? Vamos a averiguarlo.

Portal Knights nos mete en la acción de forma muy rápida: creamos nuestro avatar, elegimos un tamaño para nuestro mundo y le ponemos un nombre. Acto seguido, empezamos nuestra aventura en una isla donde tendremos que superar el clásico tutorial para poder continuar con la aventura ¿Con qué objetivo? Pues básicamente explorar diferentes mapeados con biomas variados tratando de encontrar y activar ciertos portales mágicos que nos llevarán a otros mapas. Este planteamiento es muy clásico en este tipo de juegos: no hay historia o argumento, nosotros decidimos qué vamos a hacer, cómo lo vamos a hacer y a dónde nos vamos a dirigir.

Lo interesante del trabajo de Keen Games es que nos plantea todo esto de una forma muy entretenida; al más puro estilo de aventura-RPG, con todo lo que ello conlleva. Clases, experiencia, subida de nivel, habilidades, atributos, armas, equipamiento, oro, enemigos, etc Vamos a encontrarnos con todo esto en Portal Knights, y de una forma muy pulida. Verdaderamente recuerda mucho más a Dragon Quest Builders que a Minecraft en este sentido. A pesar de las similitudes, posee ciertos aspectos que le hacen estar un escalón por encima: personalización del avatar, libertad de movimientos y una importancia más grande de los elementos RPG.

Como decía antes, lo primero que tenemos que hacer es crear nuestro avatar, y ciertamente, para ser un juego al más puro estilo Minecraft, las posibilidades de edición son notables. Podemos acabar creando un doble nuestro de forma bastante fiel, muy a lo “Mii”. También tenemos la posibilidad de elegir entre tres clases: guerrero, arquero y mago. Dependiendo de lo que seamos, el estilo de combate cambiará bastante, así como el planteamiento a seguir a la hora de repartir puntos entre los atributos. Se agradece mucho que este tipo de aventuras ofrezca un editor, ya que añade inmersión.

Como buen ejercicio de exploración y farmeo, Portal Knights no tiene argumento o historia, salvo quizás lo que se puede deducir de ver ciertos elementos del juego o del lore. Esto significa que básicamente vamos a poder hacer lo que queramos. ¿Queremos abrir más mapas buscando portales y activarlos? ¿Nos asentamos en un mapa en particular recolectando recursos y creando una casa? ¿Buscamos tesoros en mazmorras o al derrotar criaturas peligrosas? Tenemos un gran abanico de posibilidades, todo ello aderezado con una interfaz muy simple y eficaz. ¡Hasta podemos tener una mascota que nos acompañe!

Un factor muy interesante y conseguido en Portal Knights son los elementos RPG incorporados. Todo monstruo derrotado o elementos raros encontrados nos da experiencia y nos permite subir de nivel. Cuando subimos dicho nivel, podemos repartir puntos en nuestro personaje e incluso desbloquear habilidades, de manera que nos volvemos más fuertes. No se trata solamente de encontrar determinados elementos de farmeo de ciertos monstruos, tenemos también el esquema clásico de fortalecer nuestro protagonista. Por supuesto, aparte de esto también podemos crear equipamiento y armas a partir de los recursos que vamos consiguiendo.

Porque por descontado, el farmeo, recolección y construcción no pueden faltar en un juego de este tipo. Cada mapa tiene su propio bioma con sus elementos específicos y enemigos particulares. Por ejemplo, en una zona boscosa vamos a encontrar madera, bayas para comer, piedras, setas, etc Sin embargo, en una zona desértica no vamos a poder encontrar estos elementos, pero sí otros materiales. Por lo tanto, para poder ir elaborando recetas vamos a necesitar explorar y viajar a diferentes mapas. A diferencia de Minecraft, Portal Knights nos ofrece diferentes mapas con distintos biomas en lugar de un único mapeado enorme.

Cada mapa está lleno de elementos para interactuar y recolectar. Por descontado, lo mismo se puede decir de los enemigos, que abundan mucho y todos tienen su peligro. A la hora de combatir podemos fijar el objetivo y atacar con una serie de golpes, o hacer una evasión. Dependiendo de la clase de personaje que llevemos esta estrategia puede variar. Derrotar enemigos nos da experiencia, oro, salud y objetos. Repartidos por los mapas tenemos mazmorras que ocultan enemigos fuertes y cofres con objetos valiosos. Generalmente, todo lo que hagamos en el juego nos servirá para encontrar trozos de bloques especiales. Dichos trozos se usan para arreglar los portales que, a su vez, nos sirven para poder acceder mapas nuevos.

Podemos jugar a Portal Knights de dos formas: offline y online. La experiencia en ambos casos es similar, con la diferencia que en el modo online vamos a poder encontrarnos con otros jugadores y participar en eventos específicos para conseguir tesoros y recompensas. Dependiendo del nivel que tengamos y los enemigos que nos encontremos, nos puede interesar mucho pedir ayuda o asistir a otro jugador para facilitar la tarea. La exploración y farmeo son actividades muy interesantes y provechosas, pero también pueden resultar peligrosas, porque nos podemos encontrar con muchas amenazas.

Gráficamente el juego mantiene el diseño de bloques con diferentes texturas. Pero a diferencia de Minecraft, están enriquecidos con unas texturas muy trabajadas, y muchísimos elementos no tienen forma cúbica (árboles, piedras, materiales, agua, enemigos, etc). Si unimos esto al hecho de que Portal Knights tiene un framerate muy fluido, nos deja con una experiencia visual extremadamente satisfactoria. Destaco sobre todo la iluminación, específicamente las transiciones día/noche y cuando usamos antorchas para iluminar mazmorras o cuevas. La banda sonora que nos acompaña nos ofrece melodías muy relajantes que nos invitan a explorar cada rincón del juego.

En conclusión, Portal Knights es un gran juego que expande la base de Minecraft y nos ofrece mucho terreno para explorar, farmear, craftear y mejorar nuestro personaje. Podemos disfrutarlo en solitario o en compañía y nos va a proporcionar muchas horas de juego aparte de tener muchos detalles graciosos. Es una cita obligatoria para todos los seguidores de este tipo de juegos.

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