¡Samus regresa! Y de la mejor forma posible, dicho sea de paso. La saga Metroid es una de mis favoritas de todos los tiempos; todos sus juegos son auténticos clásicos de sus respectivos géneros, y generalmente siempre dejan muy buen recuerdo. Desde el primer título de NES, pasando por Super Metroid de SNES, la saga Metroid Prime, los juegos en portátiles, etc… Es un hecho que las aventuras de la cazarrecompensas Samus Aran captan toda nuestra atención. Por eso cuando Nintendo anunció que iban a lanzar un remake del Metroid II de Game Boy para 3DS, y de la mano de nuestros paisanos de Mercury Steam, los fans nos alegramos muchísimo. ¿Cumple el presente remake con el juego original? Os invito a averiguarlo en este artículo.

Metroid II: Return of Samus fué un título originalmente lanzado en el año 1991 para la Game Boy original, y como su nombre indica, se trataba de una secuela directa del primer juego de NES. En esta continuación volvíamos a tomar el papel de Samus Aran, la cual tras los eventos del anterior juego tenía clara su misión: destruir todos los metroides, unas criaturas extraterrestres con forma de medusa y capaces de absorber la energía vital del cualquier ser vivo. Debido a que los piratas espaciales decidieron usarlos como arma, la Federación Galáctica no tuvo más remedio que encargar la caza y eliminación de estos entes a Samus. Y como no podría ser de otra manera, la tarea no iba a ser sencilla…

Esta segunda parte nos planteaba la situación de llegar al mapeado del planeta SR388 y cazar 40 metroides, repartidos por todo el escenario. Teniendo en cuenta las limitaciones de la veterana Game Boy, la experiencia resultaba muy entretenida. Por supuesto, Metroid II no resultaba tan largo o complejo como Super Metroid (lanzado tres años después), pero como experiencia portátil sin duda era excelente, convirtiéndose en uno de los ‘must-have’ de la popular maquinita de Nintendo. Teniendo en cuenta esto, y puesto que para Game Boy Advance se hizo un remake del primer Metroid, era cuestión de tiempo que se hiciera una nueva versión de Metroid II que respetara la idea original a la par que se añadían novedades.

Metroid es una saga que inició un estilo de juego que daba mucha importancia a la exploración. Nos presentan un mapa grande con diferentes zonas, muchas de ellas inaccesibles, y necesitamos encontrar habilidades que nos permitan avanzar y potenciadores para que Samus se vuelva más fuerte y pueda lidiar con los enemigos y jefes finales. Esta fórmula tan exitosa se fue depurando tanto en la propia franquicia como en otras sagas a la usanza de Castlevania, que comenzaron a adoptar esta mecánica en el magnífico Symphony of the Night. En los últimos tiempos no se han visto muchos ejercicios de este tipo, aunque el juego indie Axiom Verge es otro gran representante de este género. Se agradece que Nintendo haya decidido volver a las raíces con Metroid, siendo un gran disfrute en ese sentido.

Es inevitable lanzar la pregunta… ¿Por qué hacer un remake de Metroid II precisamente? Quizás hubiera sido mejor idea un remake del todavía impresionante Super Metroid, o incluso una secuela de Metroid Fusion (que en mi opinión ya tocaría, pero eso es otra historia para otro momento). La respuesta es sencilla: a pesar no ser el mejor juego de la saga, argumentalmente es importante. Sienta las bases de Super Metroid, y es esencial para los eventos de juegos posteriores como Other M o Fusion. Además, es una gran oportunidad para modernizar el título, ponerlo a la altura de los demás y añadirle más elementos novedosos para darle más profundidad.

¿Qué elementos novedosos encontramos en este remake? Pues para empezar, ahora tenemos la posibilidad de apuntar con Samus en cualquier dirección, girando el arma 360 grados. Con esto ganamos mucha movilidad y posición estratégica para lidiar con los enemigos. Podemos disparar corriendo, agachados, agarrados en una cornisa y parados pero apuntando con precisión, incluyendo el lanzamiento de misiles. En general, todo lo que se refiere al movimiento con Samus es muy fluido y preciso. Otra novedad importante es la incorporación de una nueva acción que sirve interrumpir y contraatacar ciertos movimientos de los enemigos. Cuando estos enemigos nos van a atacar brillan un poco, y es en ese momento cuando podemos con precisión usar este parry en pos de poder repelerlos y hacerles más daño. Requiere un poco de práctica con el timing, pero una vez dominado facilita mucha la vida esta técnica… Que incluso funciona contra los jefes.

Aparte de las clásicas habilidades de Samus que iremos encontrando (la morfosfera, el rayo de hielo…), se han incorporado una serie de habilidades extra que usan una barra de energía y ayudan bastante. Como por ejemplo, un escáner de zona que nos descubre parte del mapa y los bloques de piedra que se pueden romper. No hace falta decir que esto es una gran ayuda que en mi opinión, le resta reto e inmersión al juego, porque uno de los pilares de Metroid (y los juegos de este estilo) es quedarse muchas veces sin saber por dónde ir, por dónde estará esta habilidad, cómo llego a ese potenciador, etc. Resulta obvio que muchas de estas novedades se han incluido para facilitar la vida a los jugadores. No son obligatorias de usar, pero hubiera estado bien plantearlo como algo opcional. Aún así, no suponen un problema, y de hecho, si pueden servir de ayuda a la gente que no le gusta perderse en estos juegos y dedicar horas a la exploración, pues bienvenidas sean.

Lo que no cambia ni un ápice en Samus Returns es el tema de los potenciadores y cómo acceder a ellos. Porque en la saga Metroid no basta con encontrar el potenciador; muchas veces hay que pensar cómo conseguirlo. A lo mejor el potenciador de vida está en un pasillo estrecho arriba, pero no puedes acceder con un salto, no hay un hueco, no hay un bloque de los que se rompen… ¿Tengo que ir a otra sala para acceder aquí? ¿Me falta alguna habilidad? Conseguir el cien por cien de los potenciadores y el cien por cien del mapa explorado es una misión que nos llevará nuestras buenas horas. Pero como no podría ser de otra manera, el juego no va a resultar un paseo tranquilo recolectando habilidades y potenciadores. Todo el mapeado está lleno de peligrosos enemigos, y por supuesto de los protagonistas secundarios del juego: los metroides. Estas criaturas con forma de medusa resultan bastante peligrosas por su habilidad de absorción de la energía vital y por su capacidad de evolucionar para volverse mucho más peligrosos. Hay 40 de estos metroides esparcidos por el mapeado, y nuestro objetivo es acabar con todos ellos, tarea nada fácil.

En cuestiones de interfaz, Metroid: Samus Returns aprovecha totalmente la pantalla táctil de 3DS. Podemos acceder en cualquier momento a los diferentes tipos de disparo que vayamos desbloqueando, las habilidades especiales, etc. También tenemos por defecto la vista con el mapa donde tenemos marcados los puntos de guardado, los de recarga y los transportadores. Y por supuesto, en ese mismo mapa también se nos marcan los potenciadores de vida y misiles, así por lo menos podemos saber por dónde buscarlos.

Gráficamente este Metroid es una maravilla. No solo respeta la estética alienígena de la saga; también nos presenta unos bellísimos escenarios que aprovechan la profundidad del 3D para mostrar fondos con ruinas, cavernas… La aventura se divide en varias zonas, y cada una de ellas tiene sus biomas específicos. Por su parte, el diseño de Samus es totalmente clásico, pero con unas animaciones muy elaboradas, y tenemos una gran variedad de enemigos con sus respectivos ataques y animaciones. En lo que respecta a la banda sonora, Samus Returns mantiene todos los temas clásicos de la saga, como el que suena cada vez que cargamos la partida y vemos a nuestra heroína. Tenemos también la música misteriosa ambiental en el mapeado, y por descontado los temas trepidantes cuando tenemos que luchar contra un jefe final. El juego no tiene diálogos pero los textos están en perfecto español.

En conclusión, Metroid: Samus Returns es un estupendo remake. Mercury Steam ha hecho un gran trabajo al trasladar el título clásico de Game Boy a los tiempos actuales. Es un juego que respeta el clásico, pero aporta un buen puñado de novedades más que capaces de hacer que estemos ante un título nuevo. Conseguir todo al 100% y explorarlo de cabo a rabo nos llevará tiempo, y eso es algo esencial en la presente saga. Este juego es imprescindible para todo fan de la franquicia, y en sí es uno de los mejores piezas del catálogo de la ya veterana Nintendo 3DS. Ahora tan solo queda un misterio… ¿Veremos en el futuro otro juego de Metroid que suceda después de Fusion? Yo espero que sí, porque como demuestra este Samus Returns, se pueden hacer Metroids clásicos excelentes.

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