Para los usuarios de las gafas de VR de PlayStation 4, PlayStation VR Worlds fue de las primeras ventanas a ese otro universo en el que las técnicas de registro y tratamiento de datos en tres dimensiones para producir sensación de realidad se convertían en puro ocio electrónico con el sello Sony. Momentos para el recuerdo dejaron los escenarios de The London Heist, The Odiea Scavenger o Inmersion, experiencias con temáticas dispares pero siempre con la imponente premisa de transmitir una potente sensación de realismo. Sin embargo, y del mismo modo que hiciera Sony con aquel Playroom que venía preinstalado en las consolas PS4 (con el ánimo de mostrar las posibilidades de DualShock 4 y de la cámara PlayStation a través de la realidad aumentada), las gafas VR posibilitaban el acceso de Playroom VR.

Playroom VR partía de la visión de Sony al respecto de las VR, donde la realidad virtual puede pasar al ser algo más que una experiencia en solitario. A este respecto, ofrecía ─y sigue ofreciendo─ una poderosa colección de minijuegos que sacaban buen provecho del sofisticado dispositivo. Lo que ofrecía era toda una experiencia social local en la que uno de los jugadores participaba a través de las gafas de realidad virtual, jugando en solitario o junto (o contra) otros usuarios, pudiendo ser hasta cuatro los que competirán con sus respectivos Dualshock y visualizando la partida por la pantalla de televisión.

Los protagonistas de este atrevido party-game eran los mismos robots pequeñajos que animaban el viejo Playroom. Y curiosamente, el minijuego que más gustó a propios y extraños fue una experiencia que se alejaba de la formula multijugador, proponiendo una breve aventura plataformera un tanto al estilo de los Super Mario tridimensionales. “El rescate de los robots” era su nombre, y asombro tanto por su desenfadada puesta en escena como por lo asombroso del resultado, plasmando un sensacional espectáculo que, para que os hagáis una idea, para muchos terminaba resultando lo más espectacular que había probado en unas gafas de realidad virtual. Sony parecía haber dado con la fórmula mágica para hacer el juego perfecto para su dispositivo, y curiosamente alejado de los matices serios y profundos de otras experiencias VR. La pena es que solo era eso: una pequeña demo.

Lo genial es cuando se ha destapado el Japan Studio de Sony para convertir esta joyita en un videojuego hecho y derecho, transformando los escasos minutos de la experiencia mostrada en el Playroom VR en los cinco asombrosos mundos que componen el nuevo Astro Bot Rescue Mission. La mecánica es exactamente la misma que antaño: intentar rescatar a los bots perdidos (esparcidos por los distintos escenarios tras un descacharrante incidente alien) y, de paso, recuperar las cinco piezas de nuestra nave. Puede sonar a poco, pero os puedo asegurar que cada nivel de Astro Bot posee un factor rejugabilidad bastante salvaje, de eso que recorrer una y otra vez cada una de las 26 fases es un absoluto placer.

Y es ahí donde esta joya del catálogo VR de Sony resulta todo un caballo ganador. Astro Bot Rescue Mission es delicioso, es un juego de plataformas al más alto nivel, con capacidad de sobra para mirar de tú a tú a los mejores exponentes del género firmados por Nintendo. De hecho, si este trabajo del Japan Studio lo hubiesen presentado los padres de Mario, seguramente se estaría hablando de una obra maestra, del culmen de una forma de hacer juegos, de un ejemplar insuperable que justifica la adquisición del sistema que lo acoge. Sin embargo, el estar acotado a un entorno como el de la realidad virtual ─por no decir de la propia circunstancia de estar apadrinado por Sony─ hace que su repercusión sea ridícula al lado de la que verdaderamente debería tener.

Porque Astro Bot Rescue Mission es un juego de diez, así sin más. Y ya no solo por lo genial de sus sencillas mecánicas o del divertidísimo diseño de niveles. Su apabullante concepción lúdica se da la mano con la revolución que supone la implementación de un género tan clásico a las tres dimensiones de la realidad virtual. Y es que, la verdad sea dicha, es casi imposible poder explicar con palabras la experiencia de jugarlo gafas en ristre. La sensación de contemplar el mundo de Astro Bot, de ver nuestro propio pad siguiendo al pequeño robotejo, de observar de pleno el escenario de manera independiente al personaje… Es, simple y llanamente, impresionante; posiblemente el exponente más espectacular de la actual realidad virtual llevada al ocio electrónico. Una pasada que, a poco que la pruebes, hará que compres unas PlayStation VR sí o sí.

La existencia de un juego como este es algo digno de celebrar. Dice mucho de las gafas de realidad virtual el que Sony haya puesto tantísimo mimo en producir una obra así, de sacar a la venta un título que ya sin el factor VR sería sobresaliente. Es una apuesta al más alto nivel que por méritos propios se sitúa ya no solo en lo más alto del catálogo de PlayStation VR, sino de todo el conjunto de videojuegos de PS4. Por su genial apartado visual, por su magnífica banda sonora, por su simpatía, por lo agradable que es de jugar y rejugar… Astro Bot Rescue Mission es muy capaz por sí mismo de hacer que su plataformera concepción nos haga olvidar el desear tener una consola de Nintendo para disfrutar de las aventuras del fontanero bigotudo y su tropa de amiguetes. Porque el pequeño “Astro” ha venido para quedarse.

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